
NACIMIENTO
El 5 de Marzo de 1947, hice la Conferencia Inaugural de la primera Escuela
de Anestesia abierta en Colombia, bajo los auspicios de la Sociedad de
Cirugía del Hospital de San José de Bogotá.
Hasta entonces se habían dictado en la Facultad de Medicina de
la Universidad Nacional a los estudiantes y para su información
general, conferencias sobre anestesia, que desgraciadamente no lograron
interesar a ninguno como para encauzarlo hacia nuestra incomprendida especialización.
Pocos meses después de estar funcionando la Escuela, surgió
en la mente inquita de una de mis pupilas el deseo de un escudo. Lanzada
la chispa creadora, cayó en el fecundo campo de la fantasía
latina, la cual urgando en el romance de los mitos, logró encontrar
el precioso motivo, que hecho esmalte y oro, constituye nuestro emblema.
FUENTE INFORMATIVA
En la mitología
griega se representa al Sueño por un adolescente que, en decúbito
supino, domita en placidez perfecta.
En la romana,
el mito es más interesante. El Sueño y la Muerte son hermanos
gemelos, hijos de la Noche, están representados por dos efebos
que, desnudos, deambulan hacia el poniente, iluminando las débiles
sombras vesperales del camino, con sendas teas, encendidas y dirigidas
hacía el suelo. Bello mito, pero con demasiadas figuras, para ubicar
en el pequeño espacio de un escudo, y por época, escasean
los Cellinis, para quienes la orfebrería no tuvo secretos ni dificultades
insalvables. Hubo pues que simplificar, tomando únicamente las
antorchas con su significado.
EXPLICACIÓN
El hemicírculo
superior con fondo blanco, representa la vida integral del organismo humano
y hundiéndose o surgiendo tras el horizonte del misterio, está
el sol de la conciencia. En el campo inferior, en azul, está representada
la vida inconsciente órgano-estriada, y destacándose sobre
ese fondo oscuro, las dos gemelas en oro y gualda, del Sueño y
de la Muerte, apenas encendidas y apuntando hacia el nadir.
NUESTRA PROFESIÓN
Y NUESTRO ESCUDO
El Anestesiólogo
debe hacer que el sol de la conciencia se oculte totalmente para evitar
a su anestesiado la vivencia de las múltiples injurias a que será
sometido su organismo en el lapso anestesia-operación.
Una vez el
paciente en estado quirúrgico, debemos vigilar atentamente la tea
del soñar, para qué su llama no se extinga, porque entonces
su gemela, al avivarse en los dominios de la muerte, en donde la vida
continua era forma oculta y fugada a nuestro control, nos haría
llorar con el Poeta: "Era una llama al viento, y el viento la apagó".
ANAESTHESIA DEROUM
ARS
La primitiva leyenda
del escudo era local y sin ninguna trascendencia: "Anestesia, H.S.J.
- 1948".
Durante 4
años busqué incesantemente una sentencia universal y eterna
que condensara en dos o tres palabras todo el contenido de su significado.
En el año
50, el Profesor de Semántica inició su curso con este maravilloso
aforismo de Hipócrates: "Sedare dolorem opues divinum est".
Claro que yo lo conocía de vieja data, sin haberme llegado el momento
creador, pero en ese día, me sucedió algo así como
lo que debió pasarle a Newton, guardadas las más respetuosas
proporciones, cuando al ver caer una mañana, descubrió la
Ley de Gravitación Universal; también yo vi claro en ese
instante y razoné la siguiente forma: Si aliviar el dolor es obra
divina, nosotros los anestesiólogos que no sólo prevenimos
el dolor, sino que lo aliviamos y lo curamos, a veces definitivamente,
cuando se nos mueren los pacientes, estamos haciendo obra divina, luego:
La anestesia es el arte de los dioses.
Decirlo en español,
es demasiado largo; invoqué entonces en mi ayuda al la más
elegante de todas las lenguas muertas, el latín que con su hipérbaton
soberbio, me permitió decir: ANAESTHESIA DEROUM ARS.
PARA ALGUNOS
El mito anestesiológico
nació y se desarrolla en un Continente que no tolera nada distinto
a lo que él considera la Verdad, su pequeña verdad. Por
ello, cuando ante selectos grupos, terminaba mi exposición con
el lema ya anunciado, más de un ceño en tétanos profundo,
me hacía comprender que había lesionado algún rincón
oscuro e intocable de mi distinguido auditorio.
Cuenta Sienkiewicz
en su inmortal novela "Quo Vadis", que en ese revuelto mundo
neroinano y a través del encantador romance Libia-Vinicio, el Dr.
de los Gentiles, tuvo la fortuna de alternar con Petronio y después
de larga entrevista en Ancio, surgió como era lógico, la
pregunta más antigua que los grandes hombres se han hecho a sí
mismos o han formulado a quienes creyeron seres superiores en un momento
dado. San Pablo preguntó a Petronio qué entendía
por Dios, y el Árbitro, con su exquisita elegancia dio, a mi parecer,
la definición más preciosa y menos comprometedora de cuantas
el ingenio humano ha pergeñado. Para mí, dijo el Poeta:
"Los Dioses no son más que una figura literaria".
Esta definición
posiblemente está huérfana de todo contenido trascendente,
hasta en el campo filosófico, pero el literato ha dicho tantas
y tan grandiosas verdades a través de la ficción poética,
que Dios, bien pudiera ser entre la universal belleza, el Súmmum
de la belleza literaria.
Como el Arbiter elegantiarum,
también yo amo a los Dioses, en un sentido literario.
Pero si nos llegamos
al Libro de los Libros, la Biblia, y buscamos en Génesis, Cap II,
podemos leer:
Vers 21- "Por
tanto el Señor Dios hizo caer sobre Adán un profundo sueño;
y mientras estaba dormido, le quitó una de las costillas, y llenó
de carne aquel vacío."
Vers. 22- "Y
de la costilla aquella que había sacado a Adán, formó
ei Señor Dios una mujer, la cual puso delante de Adán".
Luego el
Señor Dios, al adormecer a su más preciada criatura, antes
de la costotomía creadora, realizó la primera anestesia
en el Universo y por lo tanto mi lema: "Anestesia Deroum Ars",
no sería un desacato a su Majestad, sino el reconocimiento de un
título más Anestesiólogo Magno, el cual hasta ahora
la humanidad había ignorado lamentablemente.
Dr. Juan
Marín O.
MEDALLÓN
MUNDIAL DE ANESTESIOLOGÍA
SUS AVATARES
En Marzo 5 de 1947
nace en Bogotá, Colombia, un emblema que sirve como distintivo
de la Escuela de Anestesia J. Marín.
En 1949 se funda la
Sociedad Colombiana de Anestesiología y desde entonces se ha utilizado
este emblema como su distintivo oficial.
En Octubre de 1949
hace su primera salida internacional a Buenos Aires para el Primer Congreso
Latinoamericano de Anestesiología. En ese evento compitió
con el mexicano, para Emblema de la Asociación Latinoamericana.
Dos votaciones sucesivas terminaron empatadas. Aplazamos la decisión,
pero en ninguno de los nueve Congresos Latinoamericanos subsiguientes
se abordó más el problema.
En 1956 en Scheveningen,
Holanda, en el Primer Congreso Mundial de Anestesiología luce en
la solapa del paltó del Dr. Harold Griffit, primer Presidente de
la Federación Mundial.
En Octubre de 1970
en New York, el Dr. J.F.Crul de Nymegen, Holanda, lo regala al Dr. Francis
Foldes, actual presidente de la Federación Mundial.
En Agosto del 71 el
Dr. Foldes me comunica por carta su proyecto de un medallón que
desea entregar en Kyoto, Japón, a su sucesor durante el V Congreso
Mundial de Anestesiología a realizarse en Septiembre del año
1972.
Y así,
el Emblema de la Sociedad Colombiana de Anestesiología ha llegado
al más alto honor que puede alcanzar un emblema de nuestra especialidad:
Medallón Mundial de Anestesiología.
Dr. Juan
Marín O.
Colegio de
Médicos Anestesiólogos del Estado de Zacatecas
Cambio de Mesa Directiva de Zacatecas
Período 2001 - 2003
La Anestesiología
es una especialidad médica muy especial, la primera del abecedario.
La Anestesiología, no es muerte, es vida; la Anestesiología
no es ignorancia, es estudio; la Anestesiología no es circo, es
seriedad; la Anestesiología no es negligencia, es responsabilidad;
la Anestesiología no es miedo, es darle al paciente la fuerza y
el valor; la Anestesiología no es tratamiento, es poderle dar a
nuestros pacientes la posibilidad de acceso a un mejor estado de salud.
La Anestesiología
es como la madre que cuida a sus hijos cuando ellos duermen.
La Anestesiología
es como el padre que da a sus hijos los elementos que necesitan para una
mejor vida.
Por la unidad de todos
los Anestesiólogos
Diciembre 8, 2000
Zacatecas, Zacatecas México
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