
Autor: Dr. Alberto López Bascopé
Este sistema de reconocimiento -el más conocido- el HIF 1 (factor inducible a la hipoxia) se trata de todo un sistema proteico que trabaja desde nivel de membrana y con repercusión intracelular, por sobre todo a nivel del material genético encargado de iniciar respuestas bioquímicas tales como incremento en la vía de Embden Meyerhoff (glucólisis anaerobia), aumento en la producción eritropoyetina (EPO), así como el inicio en la producción de factores de crecimiento angiogénico:
Muchas
han sido las publicaciones que explican el sistema del HIF-1:
Pero
estas respuestas son en condiciones patológicas, pero hemos visto
que en la vida cotidiana también existen fluctuaciones en los niveles
del oxígeno, por lo que deben de existir otros sistemas de sensores
para condiciones de salud. Uno de los órganos mejor perfundidos
en la economía, y que al mismo tiempo posee sistemas para determinar
no solo las concentraciones del oxígeno, sino también de
flujo y presión intravascular además, y por sobre todo,
de grado de osmolaridad es el riñón:
El
riñón posee una estructura celular llamada “crimetter”
que se trata de un sistema bioquímico de sensor químico
para el oxígeno y físico para el nivel de la osmolaridad,
(y así puede sensar el nivel de hematocrito, de ahí su nombre)
y del nivel de presión parcial del oxígeno. Se encuentra
al lado de los túbulos renales y su respuesta es estimular la producción
de eritropoyetina, hormona que en los últimos años ha ido
develando sus otras acciones: El siguiente es un extracto de un articulo
de revisión de éste año enfocado en desentrañar
los misterios de ella:


El
oxígeno ha llegado hasta las membranas celulares y difunde hacia
el interior de la célula, hacia un organelo realmente misterioso,
que es alieno a nuestra bioquímica primordial: la mitocondria,
en sus orígenes probablemente era una bacteria que había
desarrollado la capacidad para liberar energía de sustancias orgánicas
y convertirla en otra (ATP) que podía emplearla a su antojo en
cualquier otro proceso endergónico. Al fin y al cabo podemos decir
que el poder se traduce en tener control de las fuentes de energía,
(en la pequeña perspectiva de los gobiernos actuales: el petróleo),
pero en los inicios de la evolución la posibilidad de vida para
las bacterias era poder producir energía utilizable a partir de
sustancias orgánicas. Los vegetales unicelulares (algas) con la
clorofila ya lo habían logrado, pero éste otro “invento”
era muy apetecible para todo ese reino protista y así es que fue
englobado para producir un producto simbiótico, y así aparentemente
compartirlo; pero en la vida real ahora y siempre el que tiene la información
tiene el poder, (ha sido, es y será siempre –en éste
mundo- el conocimiento y la comunicación fuente de poder y alimento
de las ambiciones):




Pero,
el hecho de permitir el ingreso a nuestra casa, a un extraño, sobre
todo inteligente (posee DNA propio) y poderoso (ya que tenía el
control de las de fuentes energía) era “meter un alacrán
en el zapato”. ¿Porque?
Cuando
el inquilino quería salir a “pasear” tenía que,
prácticamente romper las membranas celulares externas, es decir
tirar la casa y matar así al hospedero. Y sensiblemente la mitocondria
posee la información necesaria para ocasionar la muerte a quien
se le pusiera por delante mediante la producción controlada de
sustancias con alta capacidad enzimática (detergentes -activadores
de caspazas- y el propio Citocromo C, un excepcional oxido-reductor) que
literalmente deshacen los lípidos de las membranas celulares, en
otras palabras tiene la capacidad para producir granadas de mano que le
permiten liberarse cuando se le antoje.

Pero
resulta que el hospedero no es tonto y sabe que el otro tiene la capacidad
para matarlo y entonces talvez le fue conveniente quitarle progresivamente
la información a la mitocondria de cómo preparar su maquinaria
de escape, y es así que con el tiempo y la evolución de
millones de años, nuestras células fueron transfiriendo
paulatinamente el DNA mitocondrial, que controla esa producción
específica, y de esa forma nuestro material genético nuclear,
actualmente, ya posee la información necesaria para controlar la
producción de esas “granadas”, pero todavía
requiere de la mano de obra de la mitocondria. Esa información
es realmente valiosa, porque así la célula misma posee el
control para cuando quiera autoinmolarse.

En
los últimos años el término de apoptosis ha estado
de moda; pero solo más recientemente es que la ciencia va desentrañando
sus misterios, y resulta que la información para iniciar la apoptosis
nace de nuestro DNA nuclear, pero activa procesos bioquímicos dentro
de la mitocondria la cual produce esos factores que destruirán
las membranas celulares una vez que son exportadas del interior de la
mitocondria hacia el espacio intracelular.


Los receptores
con los que se inicia el proceso se han llamado receptores de muerte,
e inclusive uno de los sistemas enzimáticos intra-mitocondriales
tiene el nombre de DIABLO (de sus siglas):

La mitocondria
posee aún muchos misterios que la ciencia deberá de ir resolviendo,
entre ellos por ejemplo: el paso del material genético mitocondrial
de los progenitores a los hijos es casi en un 99,99% de la madre, Porque
es la hembra que tiene el control sobre la información que regula
las fuentes de energía internas?, la sencilla explicación
de que el espermatozoide debe de recorrer un camino grande para su tamaño
de la forma más eficiente posible (desde un inicio para el hombre
la vida es una constante carrera), y esto lo hace en base a un alto consumo
de protones (proporcionados por los citocromos mitocondriales –
lo revisaremos adelante-), que le confiere al flagelo el movimiento ondulante,
lo que significa que las mitocondrias deben de localizarse en la base
del flagelo, y que hace el óvulo cuando llega el primero?, le corta
la cola, (como siempre) no permite que entre el material genético
mitocondrial masculino, de esa forma la hembra controla la información
–ahora y siempre- sobre las fuentes de poder.
Estamos
siguiendo el viaje del oxígeno hasta su fin “teórico”
en el organismo y que supuestamente es la producción de energía.
Tendremos que entrar en terrenos puramente bioquímicos. Parte del
metabolismo intermediario de los hidratos de Carbono, de los Lípidos
y de algunos aminoácidos se desarrolla fuera de la mitocondria,
y en alguno de los pasos se puede producir directamente un enlace de alta
energía como ADP a ATP, se denominan fosforilación a nivel
de substrato, y significa que existe una gran liberación de energía
de un paso enzimático a otro y parte es capturado de esa forma,
este mecanismo es ineficiente en base a costo/beneficio de energía
aprovecha de la consumida, pero es la única vía que nuestra
célula tiene para casos de emergencia. Pero en realidad el objetivo
de éstos procesos intermedios es proporcionar los metabolitos base
para que la mitocondria pueda funcionar, y son: el piruvato y la acil
CoA (éste ultimo requiere de un sistema de transportadores en base
a la enzima carnitina acil transferasa):

Una
vez dentro de la mitocondria deben de ingresar al ciclo de Krebs, el objetivo
de ésta vía metabólica es deshacer integralmente
estos substratos a sus componentes básicos CO2, y átomos
de Hidrógeno, recordemos que éste es solo un núcleo
central con un protón y un neutrón y que posee un solo orbital
con un único electrón. Los átomos de hidrógeno
separado en sus componentes de núcleo (protón) y electrón
son transferidos a dos transportadores el FAD y el NADH, los cuales transferirán
esas partículas atómicas a la siguiente cadena enzimática
mitocondrial: la cascada electrónica. Recordemos que hasta ahora
ya se han degradado las moléculas complejas como lípidos,
carbohidratos, cetoácidos, etc., y aún no hemos empleado
el oxígeno. Por otro lado son muchas las funciones metabólicas
que se llevan a cabo dentro de la mitocondria, y esta vía catabólica
aún siendo importante, representa solo una parte de su actividad
en cada momento. En la siguiente diapositiva se enumeran esos otros procesos,
así como se alinean los cuatro complejos donde se realiza el transporte
electrónico, y que se localizan en el espesor de la membrana interna;
existe un quinto pero es el encargado del siguiente paso (detallaremos
más adelante).
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